2. Huevos con leche de soja
Puede parecer una combinación perfecta: proteína animal procedente de los huevos más proteína vegetal procedente de la soja.
Sin embargo, algunos estudios sugieren que ciertos compuestos presentes en la soja pueden interferir con las enzimas digestivas responsables del procesamiento de las proteínas.
Cuando se consumen juntos en grandes cantidades, algunas personas pueden experimentar:
digestión pesada
una sensación de gas
absorción reducida de proteínas
Si te gusta la leche de soja, una buena alternativa es tomarla en otro momento del día, como por ejemplo durante una merienda.
En cambio, para acompañar los huevos en el desayuno, muchas personas toleran mejor:
leche de vaca
yogur natural
bebidas vegetales suaves como la leche de avena
3. Huevos con té o café inmediatamente después.
Este es uno de los hábitos de desayuno más comunes.
Muchas personas comen huevos e inmediatamente después toman una taza de café o té.
El problema radica en que ciertas sustancias presentes en estas bebidas, especialmente los taninos del té, pueden reducir la absorción de algunos minerales como el hierro cuando se consumen con los alimentos.
El café también puede estimular la eliminación de calcio a través de la orina cuando se consume en exceso.
Esto no significa que debas eliminar estas bebidas, sino simplemente separarlas del consumo de huevos durante un período de tiempo.
Es recomendable esperar al menos una o dos horas después del desayuno antes de tomar té o café.
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