Su propio consejo para una vida larga
Morera se convirtió en la persona más anciana del mundo cuando la monja francesa Sister André falleció el 17 de enero de 2023. Hasta su propia muerte a la edad de 117 años y 168 días el 19 de agosto de 2024, Morera ostentó el título de persona viva más anciana del mundo verificada.
En marzo de 2020, Branyas se convirtió en la persona más anciana en recuperarse de COVID-19. En una entrevista con The Observer, pidió un mejor trato para las personas mayores, diciendo:
«Esta pandemia ha puesto de manifiesto que las personas mayores son los olvidados de nuestra sociedad. Han luchado toda su vida, han sacrificado su tiempo y sus sueños por la calidad de vida actual. No se merecían dejar este mundo de esta manera».
Morera, cuya biografía en Twitter decía que era «muy mayor, pero no idiota», vivió en Cataluña durante el resto de su vida. Tenía tres hijos, 11 nietos y 13 bisnietos. Con la ayuda de su hija, compartió consejos en Twitter, atribuyendo su longevidad a:
«Orden, tranquilidad, buena relación con la familia y los amigos, contacto con la naturaleza, estabilidad emocional, sin preocupaciones, sin remordimientos, mucha positividad y alejarse de las personas tóxicas».

La vida de Maria Branyas Morera es un testimonio del poder de los buenos genes, los hábitos saludables y, quizás, un poco de yogur diario. Su historia nos recuerda que el envejecimiento no significa automáticamente un deterioro de la salud, y su legado podría ayudar a los científicos a desvelar los secretos para una vida más larga y saludable.