Su popularidad alcanzó un nuevo nivel en la televisión con la serie Walker, Texas Ranger, estrenada en 1993. La producción se mantuvo al aire durante nueve temporadas, acumulando cerca de 200 episodios y convirtiéndose en un clásico del horario central. Su personaje reflejaba valores como la justicia, la disciplina y la integridad, rasgos que también formaban parte de su identidad fuera de la pantalla.
En relación con el impacto de sus historias, el propio Norris expresó: “Cuando se lucha el bien contra el mal, cuando los buenos se enfrentan a los malos y ganan, entonces creo que eso está bien”. Y agregó: “Por desgracia, en nuestra sociedad, en la realidad, no siempre es así. … Es bonito poder hacer películas en las que la gente diga: ‘Esto es lo que debería pasar, así es como debería ser en la vida real’. Por eso creo que tengo tanto éxito”.
Con la llegada de internet, su figura adquirió una nueva dimensión a través de los llamados “Chuck Norris Facts”, una serie de frases humorísticas que exageraban su fuerza y habilidades. Estas expresiones se viralizaron rápidamente, manteniendo vigente su imagen entre las nuevas generaciones y reforzando su estatus como ícono cultural.
Más allá de su faceta mediática, Norris también desarrolló proyectos personales, incluyendo la publicación de libros como The Secret of Inner Strength y Black Belt Patriotism, donde abordó temas vinculados al desarrollo personal y sus valores. Además, creó su propio sistema de combate, el Chun Kuk Do, resultado de años de estudio y práctica.
En el plano familiar, deja a su esposa Gena Norris y a sus hijos, quienes lo acompañaron en sus últimos momentos. Según el comunicado, el actor partió en paz, rodeado de sus seres queridos.
La partida de Chuck Norris marca el cierre de una etapa en la historia del entretenimiento, pero su legado permanece vigente. Su influencia en el cine, las artes marciales y la cultura popular continúa siendo una referencia para millones de personas en todo el mundo.
