Al final del día, o siempre que tengas oportunidad, eleva las piernas por encima del nivel del corazón durante 15-20 minutos. Este simple gesto utiliza la gravedad a tu favor, facilitando el retorno de la sangre al corazón y aliviando la exagerada.
4. Ojo con la ropa y el calzado
La ropa muy ajustada en la cintura, la individual o las piernas puede dificultar la circulación. Opta por prendas más holgadas y utiliza un calzado cómodo, evitando los tacones muy altos para el uso diario.
5. Cambia de postura con frecuencia
Si tu trabajo te obliga a estar mucho tiempo sentado o de pie, haz pausas cada 30-45 minutos. Levántate, camina un poco, estira las piernas o haz movimientos circulares con los tobillos para reactivar el flujo sanguíneo.
6. Hidrátate correctamente
Beber suficiente agua ayuda a que la sangre sea menos espesa y circule con mayor facilidad. Una buena hidratación es fundamental para la salud cardiovascular en general.