—Y esta es mi favorita.
Sacó un pequeño dispositivo USB.
—Conversaciones grabadas donde usted admite ocultar activos para evitar dividirlos en el divorcio.
El silencio en la sala era absoluto.
Falcón dejó de sonreír.
El juez miró las carpetas.
—¿Cómo obtuvo esto?
Isabel se encogió de hombros.
—Digamos que cuando finges tu muerte… tienes mucho tiempo para investigar.
Eduardo se levantó de golpe.
—¡Esto es absurdo!
—¡Objeción!
El juez levantó la mano.
—Siéntese, señor Santamaría.
Eduardo no se sentó.
—¡Esto es una trampa!
Isabel lo miró con calma.
—No.
—Esto se llama **matrimonio en sociedad conyugal**.
Luego miró al juez.
—Y también tenemos evidencia de evasión fiscal.
El juez cerró el expediente lentamente.
Miró a Eduardo.
Luego a Falcón.