No me he enfermado en 43 años: 5 alimentos que incorporé a mi rutina diaria.

3. Trigo sarraceno: Energía estable y azúcares equilibrados.

Si hay un alimento que me ha acompañado toda la vida, es el trigo sarraceno. Sencillo, económico y muy nutritivo.

Cuando cumplí 60 años, comencé a notar fluctuaciones en mis niveles de azúcar en la sangre: cansancio después de comer, somnolencia repentina y debilidad. Reemplacé el pan blanco y los productos refinados por trigo sarraceno cocido en agua.

Resultado:

Energía más estable.

Menos somnolencia después de las comidas.

Mejor control del azúcar en sangre.

Una sensación de plenitud sin pesadez.

Es rico en carbohidratos complejos, fibra, magnesio y hierro.

Preparación básica:

1 taza de trigo sarraceno por 2 tazas de agua. Cocinar a fuego lento durante 15-20 minutos. No freír, sin mantequilla, sin exceso de sal.

Puedes añadir una cucharada de aceite de linaza después de cocinar para mejorar el perfil de grasas saludables.

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