Principales Factores de Riesgo
- Genética: Si tus padres o abuelos tuvieron várices, tienes más probabilidades de desarrollarlas.
- Edad: Con el tiempo, las venas pierden elasticidad y sus válvulas se debilitan.
- Sexo: Las mujeres son más propensas debido a los cambios hormonales (embarazo, menopausia, uso de anticonceptivos).
- Embarazo: El aumento del volumen de sangre y la presión del útero sobre las venas pélvicas dificultan el retorno venoso.
- Obesidad: El exceso de peso añade una presión adicional sobre las venas de las piernas.
- Sedentarismo: Pasar muchas horas de pie o sentado en la misma posición dificulta la circulación.
La Clave Está en la Prevención: 7 Hábitos Saludables
Prevenir la aparición de várices está directamente relacionado con un estilo de vida que promueve una buena circulación sanguínea. Aquí te dejamos 7 consejos prácticos y seguros.
1. ¡Muévete! El ejercicio es tu mejor aliado
Caminar, nadar, andar en bicicleta o hacer yoga son excelentes para activar la bomba muscular de las pantorrillas, que ayuda a impulsar la sangre hacia arriba. No necesitas entrenamientos intensos; con 30 minutos al día es suficiente.
2. Mantén un peso saludable
Una dieta equilibrada, rica en fibra y baja en sal, no solo te ayudará a mantener un peso adecuado, sino que también evitará la retención de líquidos y el estreñimiento, factores que pueden empeorar la presión en las venas.