—¿Cómo se declara la acusada?
La sala quedó en silencio. Ese tipo de silencio que pesa más que el ruido. Mariana apretó los dedos dentro de los guantes amarillos. El látex chirrió contra la madera. Miró al juez, luego al fiscal… y finalmente a Santiago. Durante tres años había vivido en su casa. Había visto sus hijos enfermarse de gripe. … Read more